jueves, 17 de noviembre de 2016

Crónica II CxM Sierra Albarracín

El pasado domingo 13 de noviembre tuvo lugar en la localidad de El Bosque (Cádiz) la segunda edición de esta carrera por montaña. El número de participantes, así como el nivel de estos, ha crecido respecto al año anterior, y tiene  todas las papeletas para seguir con esta progresión. Una carrera para corredores diseñada por corredores.

II CXM Sierra Albarracín. El Bosque






La prueba, de 24 km de distancia y 1.500 m de desnivel +, se desarrolla sobre un recorrido circular, con salida y meta en la misma localidad, más concretamente en la mismísima plaza de toros.



A las diez de la salida, previa salida neutralizada precedida de un batallón de militares de época vestidos para la ocasión y el preceptivo cañonazo. Nada más comenzar ya empezaron las subidas, salida del pueblo y paso a buen ritmo por el sendero que hay junto a río Majaceite.



Y a partir de aquí a subir y a subir. Decir que todo el recorrido fue rompepiernas, cuando terminaba una subida con la respiración cortada, comenzaba una bajada técnica que en algunos tramos técnicos, como el tramo entre el km 15-18, donde si no es por un trompazo que me di contra un árbol hubiese seguido rodando ladera abajo.



Nos hicieron pasar por parte del recorrido que se hace en Bandoleros, lo que me trajo buenos recuerdos. Algunos no tan buenos, para qué negarlos. Las últimas bajadas ya no estaban las piernas para muchas alegrías, tanto es así que uno de los gemelos hacía amagos de subirse. Pero bueno, al final ya se iba viendo el pueblo, y al entrar por el casco urbano la gente te da alas. Y eso no tiene precio. Entrada en meta con un tiempo de 3h16min22seg (puesto 67 general) y muy contento. Recorrido espectacular y el arroz rico, rico. Si me hubiese tocado algún premio en el sorteo ya ni te cuento.

Pr cierto, detalle de la organización por molestarse en preguntar a los corredores tras entrar en meta, qué nos había parecido la carrera y puntos a mejorar. Así, sí. Muy probablemente el año próximo repita.

Salud.








lunes, 24 de octubre de 2016

Crónica VI Marcha Cueva del Gato

El pasado sábado 15 de noviembre se celebró en la localidad malagueña de Benaoján, una nueva edición de la Marcha Cueva del Gato. Van ya por la VI edición, aunque para mi ha sido la primera.

El recorrido de la modalidad larga (43.5 km), que fue en la que participé, se trataba de un recorrido circular con salida y llegada en Benaoján, pasando por pueblos como Cortes de la Frontera, Jimena de Líbar, entre otros, con un desnivel acumulado de 2.500 m.




Antes de que saliera sol ya estábamos recogiendo los dorsales, así que hicimos tiempo para tomar algo caliente antes de la salida y preparar la mochila, etc., etc. 20 minutos antes, nos colocamos en el cajón de salida, un callejón estrecho donde era imposible avanzar hacía delante, así que aprovechamos para sacarnos las fotos de rigor.

A las 9:00 de la mañana se dio la salida a ambas pruebas (la corta y la larga). Ambas modalidades compartían el primer y último tramos. Los primeros metros por Benaoján fueron a paso lento, si no andando, debido a la multitud de participantes. Todo para arriba hasta salir del pueblo, para a continuación seguir con unos 5.5 - 6 km de constante subida por el monte, en fila india y sin poder adelantar, ya que el sendero, la multitud y el desnivel no lo permitían, así que tocaba guardar fuerzas hasta mejor momento. Finalizado el primer ascenso, nos separaban hacia la izquierda a aquellos que participábamos en la modalidad larga. Comenzaba una baja técnica, con no mucha pendiente pero que ayudaba a avivar la marcha, por un sendero muy estrecho y salpicado de bloques de piedra, hasta llegar a un claro. Comenzaba así un nuevo tramo con perfil completamente plano que se prestaba al trote y porqué no decirlo, mejorar la media por km ya que para la primera subida tuve que emplear prácticamente una hora.


Buenas sensaciones hasta ese momento, pero siempre con la cabeza fría puesto que apenas llevábamos 20 km recorridos.  Estaba en el ecuador de la carrera y como se suele decir en el argot taurino, hasta el rabo todo es toro. De aquí en adelante empezó a notarse el sol. Muchos de los tramos me recordaron mi paso por el UTSB de hace un par de años, como por ejemplo el tramo junto a la vía del tren y el río a su paso por Estación de Cortes. Tengo que reconocer que durante algunos minutos me vino a la mente lo duro que fue aquello, nada comparable con cualquier otra cosa que haya corrido hasta este momento.


Como decía, muchos tramos de toboganes o "sube y baja" como me gusta llamarlos a mí. Sobre el km treinta y poco , empecé a notar molestias de estómago. Sí, otra vez, como en el Ultra Sierra de Líbar de 2.015 y en los 101 de este año, en el que en este último me tuve que retirar por dicho motivo en el km 50. Eso sería sobre los kms 30-35 y ya no desaparecían, así que tocaba sufrir hasta el final. Quizás prueba la próxima vez tomando un protector de estómago antes de comenzar una prueba de larga distancia, a ver que resultados da.


Así que con estas llegamos a la Cueva del Gato, primera vez que pasaba por allí. Precioso, no puedo decir otra cosa, creo que tendré que volver por allí pero esta vez de relax y para pasar el día. Justo a su derecha comenzaba otra subida, ya no tan larga como la del comienzo pero con más desnivel. O eso fue lo que me pareció a mí. Cierto es también que ya llevaba casi 40 kms en las piernas. En pleno ascenso alcancé a dos compañeros de club con los que venía, ya desde ahí bajada disfrutando de lo poco que me quedaba y sabiendo que la meta estaba muy cerca. Por último entrada en el pueblo animado por los aplausos de las gentes de los locales y demás participantes. Justo al entrar me colocaron la medalla por haber completado el recorrido. Uno ya sabe que no ha ganado nada, pero da igual, estos detalles se agradecen. Y además, que te hacen sentir genial, porqué no decirlo.


Y esto es todo, prueba muy bien organizada, que discurre (salvo algún tramos pestoso) por lugares dignos de ver. Por cosas como éstas me gusta cada vez más hacer trail.






sábado, 17 de septiembre de 2016

Análisis portabidón Raidlight 800 45º

Presentación

El portabidón Fast 800 45º está fabricado en un 80% en poliamida y un 20% en poliéster: la poliamida ofrece resistencia y durabilidad, y combinada con el poliéster se consigue que además sea ligera, impermeable, resistente a las abrasiones y fácil de lavar.

El cuerpo del portabidones es alargado, estrecho para que se quede bien aposentado en nuestra zona lumbar. La capacidad de almacenamiento es bastante reducida ya que está pensado para llevar el bidón de hidratación y poco más, lo necesario para hacer una salida donde no se requiera llevar mucho material encima. En el centro del cuerpo encontramos el sitio reservado para el bidón mientras que en cada lateral encontramos un bolsillo con cierre de cremallera para llevar el móvil, llaves, chaleco cortavientos u otro objeto de tamaño no muy grande, y, en el lado derecho, también encontramos otro bolsillo de rejilla, con cierre elástico, para llevar alguna barrita, gel o tubular, por ejemplo.


Además, en uno de los bolsillos, en la parte interior encontramos un pequeño mosquetón para poder sujetar las llaves y, así, asegurarnos que nunca vamos a perderlas. El sitio donde se coloca el bidón tiene una estructura firme para hacer más fácil la introducción del mismo y, además, está inclinada 45º para facilitarnos el acceso y hacer más natural el movimiento de sacar y meterlo.

La cinta ventral es ancha para aportar más superficie de contacto y, así, hacerlo más cómodo y con mayor sujeción. El cierre es una hebilla de plástico que nos proporciona rapidez y fiabilidad a la hora de ponérnoslo. La cinta lleva como una funda que la cubre y también nos da la posibilidad de esconder la hebilla para hacerla más confortable y evitar sensaciones o roces molestos.

El bidón está fabricado en plástico duro, sin bisfenol, para uso comestible en formato de 800 ml de capacidad de almacenaje de líquido. En este portabidones también se puede usar el bidón Roko, que es un bidón que lleva un tubo largo con boquilla, como la de una bolsa de hidratación, que evita que tengamos que sacárnoslo de su sitio y podamos beber sin necesidad de manipularlo.

El test

La primera sensación que me aportó es que es ligero, ergonómico y práctico. Tiene el hueco donde se deposita el bidón inclinado hacia el lado derecho 45º, para poder cogerlo mientras corres con más facilidad que si su disposición fuera totalmente recta. Vamos a centrarnos ahora en esta parte de la riñonera, la del portabidones. A parte de su inclinación para facilitar el uso del bidón, el cuerpo que envuelve este, cuando lo tenemos depositado dentro, está hecho de un material duro no deformable.



El bidón por la parte superior queda sujeto por una goma flexible que lo coge por la parte de la boquilla por donde se bebe.

A ambos lados del portabidón, podemos encontrar dos bolsillos de un tamaño aparentemente pequeño. La primera impresión al verlos fue de “que poca cosa iba a poder llevar en mis salidas en aquellos bolsillos”. La sorpresa fue luego cuando pude comprobar que era una apreciación engañosa la que tuve, y teniendo en cuenta que se trata de una riñonera para salidas cortas, pude comprobar que cabía más de lo imaginable. El bolsillo que está dispuesto en el lado izquierdo del portabidones es el de menos capacidad, siendo ideal para poner el teléfono móvil y poca cosa más.



El bolsillo dispuesto en lado derecho tiene algo más de capacidad, llevando en su interior un enganche de plástico para sujetar las llaves, evitando así que estas vayan de un lado para otro o su pérdida. La parte interior de los bolsillos es impermeable, para evitar entre agua en caso de lluvia. La cremallera que cierra estos bolsillos tiene el enganche por donde tiras para cerrar anatómico, quedando encajado perfectamente entre los dedos al cogerlo para cerrar. Esta hecho de una goma rugosa que nos permite una perfecta sujeción al cogerla todo y tener las manos sudadas o mojadas. El carro de la cremallera queda perfectamente cerrado sin dejar hueco, lo cual permite que quede completamente estanco el bolsillo en su interior. En la parte inferior del bolsillo derecho podemos encontrar, un bolsillo grande compartimentado en tres, de tela transpirable y con goma flexible en la parte superior para facilitar apertura y al mismo tiempo asegurar de que no perdemos nada. Estos bolsillos son ideales para llevar geles o barritas energéticas.

La parte del portabidones Raidlight que está en contacto con nuestra zona lumbar, lleva un pequeño acolchamiento para hacer más cómodas nuestras salidas, y este va forrado de una malla transpirable para ayudar con el sudor de esta zona.

Para atarnos el portabidones a la cintura, disponemos de una cinta ventral regulable, con enganche rápido de hebilla. Esta cinta va forrada de una tela de flexible y suave que evita cualquier rozadura con nuestra ropa o nuestra piel. En esta misma tela se puede apreciar con letras bien visibles el nombre de Raidlight en color blanco.

El bidón es de plástico transparente, alargado y se estrecha hacia la parte superior. Este tiene una capacidad increíble de 800 ml de líquido, puedes hacer una buena tirada sin repostar con tal capacidad. El tapón de cierre es de plástico duro y lleva una cintilla también de plástico que hace de sujeción para cuando lo abres para repostar, así no lo puedes perder. La boquilla para beber es de goma flexible y se abre tirando de ella hacia arriba. Una de los detalles que he podido apreciar es que cuando cierras la boquilla después de beber, queda perfectamente cerrada y no gotea.

Conclusiones

Habiendo testado el portabidón, he podido comprobar su gran utilidad para salidas cortas. Sin embargo, aunque se ajusta a la perfección a la cintura y a pesar de haberlo regulado debidamente,  tiene oscilaciones con el movimiento del correr, lo cual llega a molestar. Yo aconsejo no llenar el bidón a plena capacidad, ya que a mayor peso mayor balanceo. Claro está que esta es una solución a medias ya que reduce nuestra capacidad de autonomía.

Por otra parte, la capacidad de almacenaje de sus bolsillos es la justa y necesaria. Es ideal para salidas de trail, senderismo, excursiones, etc. Recomendado para todo tipo de personas que gocen de trayectos no muy largos por montaña.

Análisis portadidón Raidlight Fast 800

Presentación

El portabidón Fast 800 45º está fabricado en un 80% en poliamida y un 20% en poliéster: la poliamida ofrece resistencia y durabilidad, y combinada con el poliéster se consigue que además sea ligera, impermeable, resistente a las abrasiones y fácil de lavar.

El cuerpo del portabidones es alargado, estrecho para que se quede bien aposentado en nuestra zona lumbar. La capacidad de almacenamiento es bastante reducida ya que está pensado para llevar el bidón de hidratación y poco más, lo necesario para hacer una salida donde no se requiera llevar mucho material encima. En el centro del cuerpo encontramos el sitio reservado para el bidón mientras que en cada lateral encontramos un bolsillo con cierre de cremallera para llevar el móvil, llaves, chaleco cortavientos u otro objeto de tamaño no muy grande, y, en el lado derecho, también encontramos otro bolsillo de rejilla, con cierre elástico, para llevar alguna barrita, gel o tubular, por ejemplo.


Además, en uno de los bolsillos, en la parte interior encontramos un pequeño mosquetón para poder sujetar las llaves y, así, asegurarnos que nunca vamos a perderlas. El sitio donde se coloca el bidón tiene una estructura firme para hacer más fácil la introducción del mismo y, además, está inclinada 45º para facilitarnos el acceso y hacer más natural el movimiento de sacar y meterlo.

La cinta ventral es ancha para aportar más superficie de contacto y, así, hacerlo más cómodo y con mayor sujeción. El cierre es una hebilla de plástico que nos proporciona rapidez y fiabilidad a la hora de ponérnoslo. La cinta lleva como una funda que la cubre y también nos da la posibilidad de esconder la hebilla para hacerla más confortable y evitar sensaciones o roces molestos.

El bidón está fabricado en plástico duro, sin bisfenol, para uso comestible en formato de 800 ml de capacidad de almacenaje de líquido. En este portabidones también se puede usar el bidón Roko, que es un bidón que lleva un tubo largo con boquilla, como la de una bolsa de hidratación, que evita que tengamos que sacárnoslo de su sitio y podamos beber sin necesidad de manipularlo.

El test

La primera sensación que me aportó es que es ligero, ergonómico y práctico. Tiene el hueco donde se deposita el bidón inclinado hacia el lado derecho 45º, para poder cogerlo mientras corres con más facilidad que si su disposición fuera totalmente recta. Vamos a centrarnos ahora en esta parte de la riñonera, la del portabidones. A parte de su inclinación para facilitar el uso del bidón, el cuerpo que envuelve este, cuando lo tenemos depositado dentro, está hecho de un material duro no deformable.



El bidón por la parte superior queda sujeto por una goma flexible que lo coge por la parte de la boquilla por donde se bebe.

A ambos lados del portabidón, podemos encontrar dos bolsillos de un tamaño aparentemente pequeño. La primera impresión al verlos fue de “que poca cosa iba a poder llevar en mis salidas en aquellos bolsillos”. La sorpresa fue luego cuando pude comprobar que era una apreciación engañosa la que tuve, y teniendo en cuenta que se trata de una riñonera para salidas cortas, pude comprobar que cabía más de lo imaginable. El bolsillo que está dispuesto en el lado izquierdo del portabidones es el de menos capacidad, siendo ideal para poner el teléfono móvil y poca cosa más.



El bolsillo dispuesto en lado derecho tiene algo más de capacidad, llevando en su interior un enganche de plástico para sujetar las llaves, evitando así que estas vayan de un lado para otro o su pérdida. La parte interior de los bolsillos es impermeable, para evitar entre agua en caso de lluvia. La cremallera que cierra estos bolsillos tiene el enganche por donde tiras para cerrar anatómico, quedando encajado perfectamente entre los dedos al cogerlo para cerrar. Esta hecho de una goma rugosa que nos permite una perfecta sujeción al cogerla todo y tener las manos sudadas o mojadas. El carro de la cremallera queda perfectamente cerrado sin dejar hueco, lo cual permite que quede completamente estanco el bolsillo en su interior. En la parte inferior del bolsillo derecho podemos encontrar, un bolsillo grande compartimentado en tres, de tela transpirable y con goma flexible en la parte superior para facilitar apertura y al mismo tiempo asegurar de que no perdemos nada. Estos bolsillos son ideales para llevar geles o barritas energéticas.

La parte del portabidones Raidlight que está en contacto con nuestra zona lumbar, lleva un pequeño acolchamiento para hacer más cómodas nuestras salidas, y este va forrado de una malla transpirable para ayudar con el sudor de esta zona.

Para atarnos el portabidones a la cintura, disponemos de una cinta ventral regulable, con enganche rápido de hebilla. Esta cinta va forrada de una tela de flexible y suave que evita cualquier rozadura con nuestra ropa o nuestra piel. En esta misma tela se puede apreciar con letras bien visibles el nombre de Raidlight en color blanco.

El bidón es de plástico transparente, alargado y se estrecha hacia la parte superior. Este tiene una capacidad increíble de 800 ml de líquido, puedes hacer una buena tirada sin repostar con tal capacidad. El tapón de cierre es de plástico duro y lleva una cintilla también de plástico que hace de sujeción para cuando lo abres para repostar, así no lo puedes perder. La boquilla para beber es de goma flexible y se abre tirando de ella hacia arriba. Una de los detalles que he podido apreciar es que cuando cierras la boquilla después de beber, queda perfectamente cerrada y no gotea.

Conclusiones

Habiendo testado el portabidón, he podido comprobar su gran utilidad para salidas cortas. Sin embargo, aunque se ajusta a la perfección a la cintura y a pesar de haberlo regulado debidamente,  tiene oscilaciones con el movimiento del correr, lo cual llega a molestar. Yo aconsejo no llenar el bidón a plena capacidad, ya que a mayor peso mayor balanceo. Claro está que esta es una solución a medias ya que reduce nuestra capacidad de autonomía.

Por otra parte, la capacidad de almacenaje de sus bolsillos es la justa y necesaria. Es ideal para salidas de trail, senderismo, excursiones, etc. Recomendado para todo tipo de personas que gocen de trayectos no muy largos por montaña.

domingo, 6 de marzo de 2016

III Crónica Viboras Trail

El pasado día 28 de febrero, día de Andalucía, se celebró en la localidad gaditana de Algodonales una nueva edición de carrera por montaña. En mi caso fue la primera participación y la experiencia ha sido bastante positiva.


A las 10:00 de la mañana se dío la salida en un día que se presentaba bastante frío. El recorrido en sí, de unos 23 km con un desnivel acumulado de 2.474 metros.

Nada más salir de la localidad y meternos en monte, tuvimos la primera subida fuerte. Todo el mundo en fila india, y a reservar fuerzas que esto no había hecho más que empezar. Con eso y todo fui adelantando puestos de forma progresiva. Así como hasta el km 5 y ya llegando casi arriba adelanté a la segunda mujer de la general. A continuación una bajada pronunciada por una pista ancha donde pude correr de lo lindo. Para mi sorpresa había un cartel clavado con una estaca en el suelo, donde en vez de indicar el km de la carrera no informaba de que nos estaban grabando. Miro para  mi sorpresa y tachan, tenía un dron sobrevolando nuestras cabezas.


Al final de este tramo de bajada, avituallamiento y comenzamos otra nueva subida, esta vez salpicada en ocasiones de toboganes, salpicado con tramos de piedra caliza y con unas vistas espectaculares. Al final de este tramo ya empecé a notar el cansancio en las piernas. Todavía quedaba la bajada hasta el pueblo, que dicho así parece que estábamos al lado pero no era así. bajada técnica, con mucha piedra suelta y riesgo de caída. Y eso fue lo que me pasó a mí.  Cuando vas con pocas fuerzas, las piernas no te aguantan, así que tropecé con una piedra y perdí el equilibrio. Pensaba que me iba a partir la crisma, pero al final la avería no fue tan gorda, aunque eso sí, la mano la llevaba toda cubierta de sangre.

A partir de aquí, entre el cansancio y el miedo a volver a caerme, fui algo más lento y eso me llevo a perder algunos puestos. Pero no importa. La entrada en el pueblo, muy bonita, mucha gente anónima animando en todas las esquinas, cosa que siempre se agradece mucho y que a mí particularmente me hace sentir especial. Y qué decir de la meta: largo pasillo, ancho, repleto de gente a los lados y la alfombra azul. Allí estaba MC para jalearme y hacerme las fotitos de rigor.  Entrada en meta con los brazos en alto, como un campeón y agradeciendo los ánimos.


Al final, que viene a ser lo de menos, un tiempo de 2:48 y puesto 70 de la general y 23 en mi categoría. Conclusión: fortalecer piernas y hacer ejercicios de cuestas. Ahí está el quid de la cuestión.

Por último, felicitar a la organización. Carrera perfectamente señalizada, perfecto recorrido, foto finish completamente gratuita (detallazo), comida y bebida para después de la carrera tanto para los corredores como para los acompañantes (unos callos que estaban buenísimos), etc. Y todo por sólo 12€. Esto demuestra que se puede organizar una carrera de calidad, sin tener que pedir una hipoteca. Supongo que parte de la causa es el hecho de que este tipo de carreras están de moda y muchos organizadores ven en esto un negocio. El año que viene, si puede ser, repito seguro.